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El significado del envío de mensajeros de Dios

El envío de verdaderos mensajeros es la obra del Señor Dios mismo.

LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA DE CRISTO dan mucha importancia al envío de los mensajeros de Dios. Creemos firmemente que el envío de verdaderos mensajeros es la obra del Señor Dios mismo. En Su declaración en Juan 6:29, el Señor Jesucristo, el más grande de los mensajeros de Dios, atestigua esta verdad:

“Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado.” (La Biblia De Las Américas)

Es solo el Señor Dios quien puede dar al hombre, llamándole y eligiéndole, el honor de ser Su mensajero. Nadie puede tomar este honor para sí mismo (Heb. 5:4 LBLA).

Los mensajeros de Dios honran, exaltan y proclaman las leyes de Dios (Isaías 42:21, 19 LBLA). No enseñan su propia voluntad sino la voluntad de quien les envió (Juan 7:16 LBLA). Ellos son los que Él confió para predicar Sus palabras (Juan 6:29; 3:34 LBLA).

También está el testimonio que prueba que el Señor Dios les había elegido y enviado, tal como se expresa en las profecías escritas en la Biblia. De hecho, esto fue lo que Cristo mismo afirmó a aquellos que durante Su ministerio en la tierra se mostraron adversos a reconocerle como aquel que debía hablarles las palabras de Dios. Cristo les dijo que buscaran en las Escrituras, porque allí encontrarían las profecías que testifican sobre Él (Isa. 61:1-2 LBLA; Juan 5:39-40 LBLA). El Apóstol Pablo y Bernabé también mencionaron la profecía bíblica que atestigua su sagrada misión de predicar las palabras de Dios a los gentiles (Isaías 49:6 LBLA; Hechos 13:47 LBLA). Incluso Juan el Bautista citó una profecía en el Libro de Isaías acerca de él y dijo que era su cumplimiento (Isa. 40:3 LBLA; Juan 1:23 LBLA).

El Señor Dios envía a Sus mensajeros para abrir los ojos de las personas, convertirles de la oscuridad a la luz, quitarles de las garras de Satanás y llevarles a Dios y para que reciban el perdón de los pecados y la herencia prometida (Hch. 26:17-18 LBLA).

Por lo tanto, la gente debe buscar la instrucción del Señor Dios de Sus mensajeros como dice en Malaquías 2:7:

“Los labios de un sacerdote atesoran sabiduría, y de su boca los hombres buscan instrucción, porque es mensajero del Señor Todopoderoso.” (Nueva Versión Internacional).

El sacerdote mencionado en estos versículos se refiere a los sacerdotes levíticos, quienes, durante el tiempo de los profetas, fueron enviados por el Señor Dios para proclamar Sus palabras.

En la era cristiana, hay mensajeros que el Señor Dios y el Señor Jesucristo enviaron para ser Sus embajadores, para llevar el mensaje de reconciliación al hombre para restablecer su relación quebrantada con el Señor Dios (Juan 13:20 LBLA; 2 Cor. 5:18-21 NVI; Isa. 59:2 LBLA; Efe.2:12 LBLA).

En los últimos días, el Señor Dios envió al Hermano Felix Y. Manalo para predicar Sus leyes y enseñanzas. Hay profecías en la Biblia que se cumplieron en él, prueba de que el Señor Dios realmente envió al hermano Manalo. Y tal como hicieron los anteriores verdaderos mensajeros, el hermano Manalo también proclamó las leyes y enseñanzas del Señor para cumplir su misión de llevar la justicia de Dios, el evangelio, a las personas para que se salven (Apoc. 7:2-3 LBLA; Isa. 41:9-10 LBLA; 46:11-13 LBLA; Rom. 1:16-17 LBLA).

De hecho, el propósito del Señor Dios en enviar a Sus mensajeros es dar a conocer a la gente la verdad que les llevará a la salvación. Esta es la misión y deber importante que los mensajeros de Dios llevan a cabo para nuestro beneficio.

Las enseñanzas del Señor Dios que el Hermano Felix Manalo predicó, las sostiene fielmente la Iglesia De Cristo (Church Of Christ) a través del liderazgo de su Ministro Ejecutivo, el Hermano Eduardo V. Manalo.

Cuando una persona rechaza a los mensajeros de Dios, a quien realmente está rechazando es al Señor Dios quien los envió (Lucas 10:16 LBLA). Esto es un pecado grave, mucho peor que los actos malvados cometidos por el pueblo de Sodoma y Gomorra, que provocaron la terrible ira de Dios (Mateo 10:14-15 LBLA).

La gente debe creer en el significado del envío de mensajeros del Señor Dios. El Señor Jesucristo asegura a aquellos que acepten y crean en los mensajeros enviados por el Señor Dios, que ciertamente recibirán su recompensa (Mateo 10:42 LBLA).